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Estudio halla que el consumo de almendras puede beneficiar la funcionalidad de la microbiota intestinal

9/11/2022

Lo que debes saber sobre la salud intestinal y las almendras.

Un estudio realizado en King’s College London1 buscó determinar el impacto que tienen las almendras enteras y molidas (harina de almendras) en la composición de la microbiota intestinal, la diversidad de la microbiota intestinal y el tiempo del tránsito intestinal.

El estudio, liderado por el Profesor Kevin Whelan, halló que consumir almendras incrementa significativamente el nivel de butirato, que es un tipo de ácido graso de cadena corta (AGCC) benéfico, en el colon. El butirato, el cual produce la microbiota en el intestino cuando digiere fibra, es la principal fuente de combustible para los colonocitos, que son las células que recubren el colon, y pueden desempeñar un papel importante en múltiples procesos relacionados con la salud humana, incluyendo mejora en la calidad del sueño y combate contra la inflamación, y se ha asociado con un menor riesgo de cáncer de colon.2,3  El estudio también halló que el consumo de almendras aumenta significativamente el número de deposiciones, lo que se asocia con un sistema gastrointestinal con buen funcionamiento. 

¿Qué impacto tienen las almendras en la salud intestinal?

Aquí te mostramos todo lo que debes saber sobre este nuevo estudio:

Participantes del estudio:En el estudio participaron adultos voluntarios, 75 mujeres y 12 hombres, con una edad promedio de 27.5 años, quienes comían snacks de forma regular y que consumían una dieta típica más baja en fibra de lo recomendado.

Diseño del estudio:Se asignó de forma aleatoria a los participantes en uno de tres grupos, cada uno de 29 participantes; el grupo uno recibió 56 g al día (alrededor de 2 oz. al día) de almendras enteras; el grupo dos, 56 g al día (alrededor de 2 oz. al día) de almendras molidas (harina de almendras), y el grupo de control comió snacks con contenido calórico similar (dos muffins por día). Se pidió a los participantes que consumieran los snacks del estudio en vez de los que acostumbraban, dos veces al día durante 4 semanas. Tomaron al menos 100 mL de agua con cada snack.

Resultados del estudio:
El estudio halló que los participantes que consumieron almendras experimentaron aumentos significativos en el nivel de butirato y diferencias en la frecuencia de deposiciones. Las almendras fueron bien toleradas y no resultaron en síntomas gastrointestinales, lo que indica que el consumo de almendras puede ser una forma de aumentar el consumo de fibra sin causar efectos secundarios. Esto sugiere alteraciones positivas en la funcionalidad de la microbiota.

Futuras investigaciones sobre almendras y salud intestinal

Dados los prometedores hallazgos, se están llevando a cabo más investigaciones para analizar el impacto que tienen las almendras en la salud intestinal y para ayudar a mejorar nuestros conocimientos en el área.

Llena tu intestino de nutrientes

La investigación deja en claro la correlación entre los muchos nutrientes que contienen las almendras y su papel potencial en ayudar a mejorar y mantener la salud intestinal. Una porción (28 g) de almendras aporta 4 g de fibra y 15 nutrientes esenciales, incluyendo: 77 mg (20% del VD) de magnesio, 210 mg (4% VD) de potasio, y 7.27 mg (50% del VD) de vitamina E, haciendo de ellas un snack sumamente nutritivo.

Estudio de un vistazo

El estudio

  • Los investigadores exploraron el efecto prebiótico de las almendras y el impacto potencial que tenía el procesamiento de almendras en este efecto en un estudio controlado, aleatorizado, de diseño paralelo, de 3 grupos, con duración de 4 semanas donde los participantes seguían su vida cotidiana. 
  • 87 adultos saludables participaron y recibieron ya fuera 56 g al día de almendras enteras, 56 g al día de almendras molidas o un snack de control (muffin) de contenido calórico similar.
  • Las mediciones iniciales y finales incluyeron composición y diversidad de la microbiota fecal, ácidos grasos de cadena corta, compuestos orgánicos volátiles (COV), tiempo de tránsito intestinal, deposiciones y síntomas intestinales (n=87). De un subgrupo (n=31) se midió el impacto que tiene la forma de la almendra, entera o molida, en la distribución del tamaño de las partículas (DTP) junto con la liberación de lípidos prevista.

 

Resultados

  • Los investigadores no observaron diferencias significativas en la abundancia de bifidobacteria fecal tras el consumo de almendra en cualquier de sus formas o el snack de control. Los consumidores de almendras (tanto molida como entera) tuvieron un nivel de butirato más alto (24.1 µmol/g; SD 15.0 µmol/g) en comparación con el grupo de control (18.2 µmol/g, SD 9.1 µmol/g; p=0.046).
  • Las almendras no tuvieron efecto en la microbiota intestinal a nivel de filios o diversidad, tiempo de tránsito intestinal, consistencia de deposición o síntomas intestinales. Tres COV aumentaron tras el consumo de almendras en comparación con los muffins de control, pero este cambio no fue estadísticamente significativo.
  • Las almendras molidas resultaron en DTP significativamente más pequeña y en una liberación de lípidos prevista más alta (10.4%, DT 1.8%) en comparación con las almendras enteras (9.3%, DT 2.0%; p=0.017).
  • Del subgrupo que participó en el estudio de masticación, el análisis de DTP demostró una interacción significativa entre las almendras enteras y el tamaño de las partículas en DTP; sin embargo, las almendras molidas comercialmente no difirieron en su bioaccesibilidad de nutrientes en comparación con las almendras enteras.
  • Las pruebas post-hoc mostraron que los participantes en el grupo de almendras enteras tuvieron ingestas más altas de ácidos grasos monoinsaturados, fibra total, potasio, junto con otros nutrientes cuando se comparan con los participantes del grupo de control. De forma similar, los consumidores de almendras molidas tuvieron ingestas más altas de ácidos grasos monoinsaturados, fibra total y otros micronutrientes.

 

Conclusión

  • Los participantes que consumieron almendras experimentaron diferencias pequeñas pero significativas en la frecuencia de deposiciones, así como aumentos significativos en la cantidad de butirato en el colon. Los investigadores sugieren que estos hallazgos sugieren alteraciones positivas en la funcionalidad de la microbiota. El impacto del consumo de almendras en el metabolismo bacteriano tiene el potencial de influir en la salud humana.
  • Estos resultados han llevado a analizar cómo las almendras pueden beneficiar a adultos mayores y personas con estreñimiento, ya que se sabe que dichas poblaciones tienen menores niveles de bifidobacterias que adultos más jóvenes y saludables y personas sin estreñimiento. 

 

1 Creedon, A. C., Dimidi, E., Hung, E. S., Rossi, M., Probert, C., Grassby, T., Miguens-Blanco, J., Marchesi, J. R., Scott, S. M., Berry, S. E., & Whelan, K. (2022). The impact of almonds and almond processing on gastrointestinal physiology, luminal microbiology and gastrointestinal symptoms: a randomized controlled trial and mastication study. American Journal of Clinical Nutrition, nqac265. https://doi.org/10.1093/ajcn/nqac265

 

Koh, A., De Vadder, F., Kovatcheva-Datchary, P., & Backhed, F. (2016). From dietary fiber to host physiology: short-chain fatty acids as key bacterial metabolites. Cell, 165(6), 1332-1345. doi: 10.1016/j.cell.2016.05.0413

 

Szentirmai, E., Millican, N. S., Massie, A. R., & Kapas, L. (2019). Butyrate, a metabolite of intestinal bacteria, enhances sleep. Scientific Reports, 9:7035, 1-9. https://www.nature.com/articles/s41598-019-43502-1